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domingo, 10 de febrero de 2013

Avilés: La cifra de bodas religiosas no deja de caer, con un descenso del 30% en 2012

Fuente: lne.es
Autor: Amaya P. Gion
Fecha de publicación: 05/01/2013


Ciento siete parejas contrajeron matrimonio por la Iglesia el año pasado, lo que se traduce en un retroceso de casi el 50 por ciento el último lustro


Las bodas religiosas no levantan cabeza. Las estadísticas que maneja el Registro Civil de los juzgados de Marcos del Torniello reflejan que el pasado año contrajeron matrimonio por la Iglesia en el partido judicial un total de 107 parejas, un 30 por ciento menos que en 2011, cuando se dieron el «sí quiero» ante un sacerdote 138 novios. Los enlaces eclesiásticos sufren desde hace años un descenso constante que se ha agudizado en los últimos ejercicios. No hay más que echar mano de las estadísticas anteriores: en 2008 fueron 208 las parejas que contrajeron matrimonio ante un altar. Es decir, en el último lustro las bodas religiosas se han visto reducidas cerca de un 50 por ciento.

El Registro Civil de los juzgados inscribió el pasado año un total de 344 matrimonios, de los que 237 (el 68 por ciento) tuvieron como maestro de ceremonias un juez o un concejal. Los enlaces civiles superan a las bodas de altar en el partido judicial avilesino desde 2007. Ese año contrajeron matrimonio un total de 450 parejas, 237 de las cuales lo hicieron por lo civil y 213 por la Iglesia. Desde entonces el número de bodas ha ido reduciéndose de forma constante y escalonada, si bien la mayor caída la registran los enlaces eclesiásticos.

Como cada año, los novios mantienen sus preferencias en el calendario para dar el paso al matrimonio. De las 344 parejas que se casaron el año pasado, 138 optaron por celebrar sus bodas en los meses de estío (entre julio y septiembre), si bien el otoño suma cada vez más adeptos. En 2012 contrajeron matrimonio entre octubre y diciembre un total de 80 parejas, una veintena más que en el mismo periodo del año anterior.

Y mientras unas parejas formalizan su relación, otras la dan por finiquitada. Siempre en base a las estadísticas del Registro Civil, en el año que acaba de concluir formalizaron su divorcio en los juzgados avilesinos 199 parejas; esto es, por cada cinco bodas que se celebran en el partido judicial, se tramitan tres divorcios.

El número de divorcios superó en 2010 a los enlaces matrimoniales en la comarca avilesina recuperando una tónica que se rompió en 2009, cuando las rupturas bajaron un 19 por ciento, una situación que los juristas y letrados achacaron a la crisis económica y que fue común en el conjunto del país.

domingo, 3 de febrero de 2013

Andalucía registra casi el mismo número de matrimonios civiles que religiosos

Fuente: elmundo.es
Autor: EFE
Fecha de publicación: 02/02/2013

La media española es de una unión religiosa por cada dos civiles.

A lo largo del pasado año se inscribieron en Andalucía casi el mismo número de uniones civiles que de matrimonios religiosos, con 15.946 y 15.917, respectivamente, y fue la comunidad autónoma donde se contabilizaron globalmente más matrimonios.

En el conjunto de España se registraron 99.898 uniones civiles, casi el doble de los matrimonios religiosos, que ascendieron a 55.033, la mayoría de ellos de confesión católica.

Así se recoge en la estadística 2012 aportada por el Ministerio de Justicia, y en la que Andalucía aparece como la comunidad autónoma donde se registraron más matrimonios -31.863- y donde casi se igualan las cifras de celebraciones civiles y religiosas.

En Cataluña destaca el gran número de uniones civiles, 20.881, frente a las 4.802 religiosas, al igual que en Madrid, comunidad en la que se inscribieron 16.976 matrimonios civiles y 5.497 religiosos.

Las regiones con menor número de uniones son La Rioja -352 civiles y 220 religiosas- y Cantabria -764 civiles y 436 religiosas-, además de las ciudades autónomas de Ceuta -267 y 193- y Melilla -308 y 66-.

Por confesiones religiosas, 41.778 uniones fueron matrimonios católicos y 549 por los ritos evangélicos, judíos e islámicos.

La ciudad en la que se celebraron más matrimonios evangélicos, judíos o islámicos en 2012 fue Madrid -127-, seguida de Ceuta -119-, y Valencia y Málaga con 50 en cada una.

Los matrimonios civiles casi duplicaron a los religiosos en Cantabria en 2012

Fuente: eldiariomontanes.es
Autor: EFE
Fecha de publicación: 02/02/2013

La región registró 1.200 matrimonios de los que 764 fueron civiles y 463 religiosos.

Cantabria registró 1.200 matrimonios en 2012, de los que 764 fueron civiles y 463 religiosos, con lo que los primeros casi duplican a los segundos, una situación similar a la media española.

A lo largo del pasado año se inscribieron en España 99.898 uniones civiles, casi el doble de los matrimonios religiosos, que ascendieron a 55.033, la mayoría de ellos de confesión católica.

Así se recoge en la estadística 2012 aportada por el Ministerio de Justicia, y en la que Andalucía aparece como la comunidad autónoma donde se registraron más matrimonios -31.863- y donde casi se igualan las cifras de celebraciones civiles y religiosas, ya que hubo 15.946 de las primeras y 15.917 de las segundas.

En Cataluña destaca el gran número de uniones civiles, 20.881, frente a las 4.802 religiosas, al igual que en Madrid, comunidad en la que se inscribieron 16.976 matrimonios civiles y 5.497 religiosos.

Las regiones con menor número de uniones son La Rioja -352 civiles y 220 religiosas- y Cantabria -764 civiles y 436 religiosas-, además de las ciudades autónomas de Ceuta -267 y 193- y Melilla -308 y 66-.

Por confesiones religiosas, 41.778 uniones fueron matrimonios católicos y 549 por los ritos evangélicos, judíos e islámicos.

La ciudad en la que se celebraron más matrimonios evangélicos, judíos o islámicos en 2012 fue Madrid -127-, seguida de Ceuta -119-, y Valencia y Málaga con 50 en cada una.

Las bodas civiles superan por primera vez a las religiosas en la provincia de Albacete

Fuente: Laverdad.es
Autor: Josechu Guillamón
Fecha de publicación: 23/01/2013

Según los últimos datos, al año se celebran 675 enlaces civiles frente a 634 matrimonios religiosos, la mayoría católicos.

Las bodas civiles han superado por primera vez a los matrimonios religiosos en la provincia de Albacete. Así lo reflejan las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), que muestran que en el año 2011 hubo 675 enlaces civiles, frente a 634 religiosos, de los cuales cinco no fueron católicos.

Las cifras en 2012 siguen la misma tendencia, ya que en el primer semestre del año se celebraron 334 matrimonios civiles frente a los 271 que celebró la Iglesia Católica y otro más bajo otras creencias religiosas. Unos datos que no sorprenden, ya que a nivel nacional los matrimonios civiles superan a los religiosos, desde el año 2009.

Por eso, para el vicario judicial de Albacete, Julián Ros Córcoles, las cifras tampoco le han supuesto novedad alguna, aunque nunca antes hubiera habido más bodas civiles que religiosas en Albacete. «Es la primera vez que sucede y responde a una tendencia iniciada hace bastantes años», dijo.

Los factores

En cuanto a los factores que explican este fenómeno, el vicario se refirió a que cada vez son más los divorciados que se casan. «Entre otros factores que influyen está el hecho de que unos 300 matrimonios son de personas divorciadas que, por tanto, no pueden celebrar un matrimonio canónico».

Pero esos no son los únicos argumentos de los que habla el religioso. «Por otro lado responde a una reducción general en el número de matrimonios celebrados debido a la debilitación de la institución matrimonial y, sobre todo, al hecho de que fracasan más de la mitad de matrimonios que se celebran por lo que se genera una desconfianza respecto al éxito del matrimonio. En último lugar, también la falta de trabajo en el contexto de la crisis económica es un factor que tienen en cuenta algunas parejas».

Nulidades

En concreto, según los datos del INE, en el año 2011, se produjeron un total de 750 matrimonios fracasados. De ellos 703 terminaron en divorcio, 46 en separaciones y uno terminó siendo anulado civilmente.

En lo que se refiere a las rupturas de matrimonios religiosos, que solicitan la nulidad, en el Tribunal Diocesano de Albacete se ha llevado la tramitación de 23 expedientes de causas de nulidad, lo que supone que ha habido cuatro más que en el año judicial 2011. De esas 23 causas, 12 corresponden al año 2012, mientras que el resto venían del año anterior.

Se han pronunciado nueve sentencias a favor de la nulidad del matrimonio, y dos causas se han extinguido por renuncia o caducidad. Por lo tanto se comienza el año 2013 con 12 causas en tramitación.

Según el vicario judicial, Julián Ros, que este año haya habido cuatro nulidades más que el pasado, no supone un aumento significativo. «Es el número más o menos medio habitual en nuestro Tribunal».

Las causas que alegan las personas que solicitan una nulidad eclesiástica de su matrimonio son varias. «Las más frecuentes son las que se refieren a la falta de capacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio o de valoración para emitir un verdadero consentimiento matrimonial como acto fundante del matrimonio».

En cuanto al por qué son rechazadas muchas de ellas, el vicario judicial de Albacete asegura que «Se rechazan las que en conciencia no consideramos, un tribunal de tres jueces, que aparezca probada la nulidad matrimonial. La nulidad, a diferencia del divorcio, no disuelve una realidad jurídica existente simplemente por decisión de una de las partes o de las dos, sino que declara que, pese a todas las apariencias, el matrimonio nunca llegó a constituirse por falta de alguno de sus elementos esenciales».

Esta tarde, a las 19 horas, en el salón de actos del Obispado de Albacete, monseñor Ciriaco Benavente, obispo de la Diócesis, presidirá el acto de apertura del Año Judicial en el Tribunal Eclesiástico de Albacete, acto en el que se abordarán todos estos temas.

La conferencia inaugural será pronunciada por María Elena Olmos Ortega, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia y Presidenta de la Asociación Española de Canonistas. La conferencia abordará las relaciones entre la justicia secular y la justicia eclesiástica, tratando diferentes propuestas para unas relaciones fluidas y eficaces entre la justicia eclesiástica y la civil, tales como el conocimiento de las peculiaridades de los ordenamientos civiles y canónico, tanto por parte de los jueces civiles como de los eclesiásticos; la creación de la figura del mediador, nombrado de común acuerdo entre ambas partes y especialista en ambos derechos; así como el establecimiento de reuniones conjuntas entre representantes de la jurisdicción civil y eclesial para elaborar protocolos de actuación conjunta ante cuestiones puntuales.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Más del doble de bodas civiles que religiosas en Valencia

Fuente: Lasprovincias.es
Autor: Redacción
Fecha de publicación: 14/09/2012

En el total nacional, las bodas civiles (97.666) aún están lejos de duplicar a las religiosas (63.091). Por el contrario, en 2011 las cifras oficiales de matrimonios en la Comunitat revelan por primera que se produjeron más del doble de enlaces exclusivamente civiles (11.235) que religiosos: 5.288 por el rito católico y 66 por otras confesiones. 

De hecho, el descenso en el número total de matrimonios se registra especialmente entre los religiosos, "por un proceso de secularización en la sociedad, además de que muchos enlaces civiles se producen después del fracaso en un matrimonio canónico", explica Ginés Marco, decano de la facultar de Filosofía de la Universidad Católica de Valencia.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Seis de cada diez bodas que se celebran son ya civiles

Fuente: Diario Vasco
Autor: César Coca
Fecha de publicación: 27/08/2012

La caída de los enlaces por la iglesia es vertiginosa: en diez años se ha pasado de 150.000 matrimonios a sólo 62.000

Casarse por la Iglesia en España empieza a ser casi una rareza. Seis de cada diez bodas que se celebran en el país ya son civiles y el descenso de los enlaces canónicos es tan acelerado que nadie se atreve a pronosticar dónde puede terminar. De hecho, hasta 2009 fueron mayoría. Ese año, la Iglesia vio cómo caía el penúltimo bastión que resistía ante el acelerado proceso de secularización vivido en el país -solo quedan los funerales- y las parejas que optaron por formalizar su relación en juzgados y ayuntamientos fueron más que las que pasaron por la vicaría. Era el resultado de un proceso de desgaste que es mayor mes a mes como prueban las cifras: en 1991, las bodas civiles apenas superaban el 20%. Diez años más tarde, pasaban algo del 26%. En 2011 rozaron el 60% al sumar 97.666, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

¿Qué está pasando para que en una década los matrimonios por la Iglesia hayan caído de 152.000 a 62.000? En primer lugar, se ha producido una reducción general del número de enlaces. Hasta época bien reciente, la cifra se mantenía más o menos estable en 200.000 bodas al año. El ejercicio anterior se cerró con apenas 163.000. Sin embargo, las bodas civiles no paran de crecer, aunque en los últimos años sea de forma muy modesta. Casi se han doblado desde 2000, cuando apenas representaban una tercera parte de las religiosas.

Jóvenes ajenos a la Iglesia

Parece, por tanto, que aún teniendo su influencia el rechazo creciente a formalizar las relaciones de pareja, las razones más poderosas son otras. Y la fundamental de todas ellas, según los especialistas, es que ha llegado a la edad de contraer matrimonio la primera generación de españoles que ha vivido completamente inmersa en el proceso de secularización que se inició en la segunda mitad de los 70. Son jóvenes cuya relación con la Iglesia ha sido escasa o nula y que no reciben ningún tipo de presión familiar -que sí sufrieron en muchos casos sus padres- para contraer matrimonio canónico. También son ajenos al concepto de unión para toda la vida que la Iglesia predica, como suele reiterar el sociólogo Javier Elzo.

Y eso es algo que preocupa, y mucho, a la jerarquía eclesial. En una entrevista concedida hace un año a este periódico, el cardenal Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal, reconocía de forma muy directa que uno de los efectos más negativos del proceso de secularización ha sido que la sociedad ve como normales los divorcios frente al concepto de matrimonio indisoluble sostenido por la Iglesia.

Precisamente los divorcios están también entre las razones del descenso de matrimonios canónicos. Un divorciado no puede casarse por la Iglesia -salvo en el caso infrecuente de aquellos cuyo primer matrimonio fue civil; ellos sí pueden optar por un enlace canónico para su segunda boda-, lo que reduce el número de candidatos. Resulta que la cifra de divorciados que se casan por segunda o tercera vez no es en absoluto desdeñable. El año pasado fueron 23.000 varones y 21.000 mujeres. Aunque en no pocas bodas ambos serían divorciados, es obvio que hay unas decenas de miles de matrimonios que no habrían podido ser canónicos por más que lo hubiesen deseado los contrayentes.

Distribución geográfica

Razones aparte, el decaimiento de las bodas por la Iglesia no se da manera uniforme a lo largo de la geografía española. Por comunidades autónomas, Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha tienen más enlaces religiosos. Por provincias, las más pobladas -con la excepción de Sevilla- cuentan con mayoría de bodas civiles. Y hay dos casos muy relevantes, los de Barcelona y Girona, que con el 79 y el 78% respectivamente se sitúan muy por encima en esta materia de la media de países tan laicos como Francia, donde están en torno al 70%.

Los registros de algunas provincias revelan la magnitud de los cambios: Cataluña siempre ha estado muy cerca de Europa en los indicadores sociales relativos a la familia -presenta también índices altos de divorcios, bajas de tasas de nupcialidad y un elevado porcentaje de hijos nacidos de parejas no casadas-, pero el País Vasco y Navarra, que hasta los años 70 registraban los niveles mayores de asistencia a misa y de vocaciones religiosas, están ya muy encima de la media española en cuanto a enlaces civiles.

Lo que revelan también las cifras cuando se examinan por comunidades autónomas es que no existe relación alguna entre la ideología política de sus habitantes y su comportamiento a la hora de elegir la forma de celebración de su boda. La Comunidad Valenciana y Madrid, con muchos años de continuas victorias electorales del PP, tienen porcentajes elevados de bodas civiles. Andalucía, la región con un voto históricamente más definido a la izquierda, es de las pocas con mayoría de matrimonios canónicos. El voto no parece tener vinculación alguna con los comportamientos de índole privada.

miércoles, 11 de julio de 2012

Las bodas por la Iglesia en Málaga se desploman un 60% en la última década.

Fuente: Málaga Hoy
Autor: Sebastián Sánchez
Fecha de publicación: 08/07/2012

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Los malagueños que siguen confiando en el matrimonio se decantan por los enlaces civiles, formato que crece un 66% desde 2001 · Los datos muestran una variación de los modelos de relación de pareja.
Si hay una realidad que pone de manifiesto la evolución cultural y social que experimenta la sociedad en los últimos años, esa es la de los matrimonios, cada vez menos frecuentes, y el modo en que los mismos se producen. Las estadísticas oficiales constatan cómo en el caso de la provincia de Málaga el desapego de los ciudadanos con la Iglesia Católica es cada vez mayor, circunstancia que se traduce sin ambages en una más que significativa reducción de uniones con el templo como escenario. Frente a ello, y a pesar de la bajada que se produce en este tipo de uniones, la boda civil es hoy por hoy el formato de alianza más empleado por las parejas malagueñas.
Y para dar fe de ello, datos. De acuerdo con la información consultada por este periódico, entre 2001 y 2011 la cifra de matrimonios celebrados en la provincia se ha desplomado un 28%, pasando de 7.306 casos en el primero de los ejercicios a 5.260 el año pasado, lo que supone una variación de 2.046 enlaces. ¿Y dónde se localiza principalmente esta caída? En las uniones religiosas.
Detallando esta parte de las estadísticas, la Iglesia Católica tiene motivos más que evidentes para preocuparse. En el mismo lapso de tiempo anterior, este tipo de alianzas desciende un 61% en territorio malagueño. Si en 2001 fueron 5.418 parejas las que decidieron pasar por el altar, el ejercicio pasado apenas fueron 2.117 (3.301 menos). Mientras, los cada vez menos malagueños interesados en casarse prefieren acudir a la vía civil. Así, en la última década se observa una evolución de casi el 66% en esta senda de acción, elevándose el número de enlaces por esta vía de 1.859 en 2001 a 3.089 en 2011.
Para el catedrático de Psicología Social de la Universidad de Málaga (UMA); Luis Gómez Jacinto, esta reducción de las bodas, ya sean civiles o religiosas, es producto, entre otras razones, de cómo se han ido agravando "los problemas económicos de las personas, que tienen las dificultades a la hora de plantearse el casamiento". Aunque ello no implica, precisa el experto, que los ciudadanos huyan de la unión con otra persona. "Está claro que si en el año 1976 o 1977 la modalidad habitual era el matrimonio, ahora hay una mayor diversidad de fórmulas; la gente se sigue emparejando, se sigue enamorando, y hace planteamientos de convivencia, aunque es probable que a menos largo plazo", apostilló.
La visión del Obispado de Málaga coincide en algunos elementos. Un portavoz de la institución apunta a "la presión económica" como uno de los factores que puede estar pesando sobre las parejas a la hora de optar por la vía del matrimonio. Aunque no la única. "La tendencia puede obedecer a la nueva configuración social que se experimenta en España fruto de la coherencia con la que las parejas acceden al sacramento del matrimonio, a que hay parejas que ya han celebrado el matrimonio por la Iglesia y pretenden rehacer su vida con otra pareja diferente y no se declaró su matrimonio como nulo", indicaron.
En el marco de estas nuevas modalidades de unión hay que mencionar las parejas de hecho y, de otro, los matrimonios civiles de parejas del mismo sexo. En el primero de los casos, la tendencia se mantiene intacta en los últimos años registrados. En este sentido, las estadísticas de la Junta de Andalucía situaron en 1.004 las uniones de hecho en la provincia en 2010, mientras que en 2009 fueron 1.017 y en 2008, 983.
El sube y baja es la constante en los matrimonios homosexuales. En 2005, primer ejercicio en que se permitieron estos enlaces, en Málaga se contabilizaron 33 uniones (23 de ellas de varones), mientras que en 2011 han sido 152 (103 varones). El pico tuvo lugar en 2006 con 220 matrimonios de personas del mismo sexo. Un elemento a destacar es que de las 870 bodas civiles de mismo sexo realizadas en la provincia, 636 tuvieron como protagonistas a hombres, lo que supone el 73% del total.
La idea de que las uniones de las parejas son menos extensas en el tiempo contrasta, por ejemplo, con los datos de divorcios, nulidades y separaciones. En términos generales, estas fórmulas de ruptura se han ido moderando en los últimos años, coincidiendo, justamente, con los peores momentos de la económica de las familias. En la provincia, los datos del Instituto Nacional de Estadística elevan a 3.871 los divorcios ocurridos en 2011, algo superior al periodo anterior, pero muy por debajo de los 4.712 de 2006. Algo semejante ocurre con las separaciones. El año pasado se registraron 269, frente a las 657 de 2006.

viernes, 7 de octubre de 2011

Las bodas civiles superan ya a las religiosas en la provincia de Ourense

El número de matrimonios cayó un 34,4% desde 2000, debido al proceso de secularización de la sociedad ourensana pero también al descenso de población entre los jóvenes

Fuente: Laicismo.org
Autor: Laicismo.org
Fecha de publicación: 04/10/2011
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Las parejas ourensanas que decidieron hacer firme su compromiso matrimonial mediante una boda de tipo civil en el último año superaron, por vez primera, a las que lo hicieron por la vía religiosa, según los últimos datos provisionales sobre nupcias hechos públicos por el Instituto Galego de Estatística (IGE) la pasada semana. En concreto, de los 852 enlaces conyugales que anotó la provincia en 2010, un total de 389 se materializaron en una iglesia -católica- y 454 ante un juzgado o una casa consistorial -existiendo, además, ocho en los que no consta el tipo de celebración y un casamiento de otra religión-.

Este cambio de tendencia, constatado en las provincias de A Coruña y Pontevedra hace dos años, se produjo también en la de Lugo en 2010 y se suma a otra dinámica distinta: la merma importante en el número de parejas que, año tras año, deciden casarse en la provincia, tanto por lo civil como por lo religioso (al igual que ocurre en el conjunto gallego). En este sentido, las estadísticas también son categóricas. Revelan que Ourense sufrió una caída de un 34,41% en el total de casamientos registrados el pasado año (852) con respecto a los que se produjeron al inicio de la década (hubo 1.299 en el 2000), disminución que en este período se sitúa en un 22,27% de media en el conjunto gallego, siendo la provincia ourensana la que constata un mayor descenso.

Ambas realidades, según Miguel Cancio, profesor de Sociología en la Universidade de Santiago de Compostela, se deben, entre otros, a dos factores fundamentales: 'Al importante proceso de secularización que se vive ahora, en donde la gente huye de la cultura rígida del deber religioso en busca del confort' y a que, 'con respecto a las bodas civiles, los enlaces religiosos son más caros y burocráticos'. Asimismo, además, sostiene que, 'en la actualidad, los que deciden casarse por la Iglesia lo hacen más por la espectacularidad del acto en sí mismo que por convicción'. Desde el ámbito religioso, Emilio Outomuro, párroco en ejercicio desde hace más de 30 años en la Diócesis de Ourense, lamenta que 'cada vez hai menos bodas relixiosas porque supoñen un compromiso para toda a vida e, eso, -asegura-, asusta hoxe en día ós novos, que prefiren xuntarse sen máis'.

lunes, 31 de enero de 2011

Casi el 65% de las bodas son civiles, mayoritarias ya en las cuatro provincias gallegas

Fuente: Diario de Pontevedra
Autor: Galicia
Fecha de publicación: 28/01/2011

Galicia celebró por primera vez en 2009 más matrimonios civiles que religiosos, fruto de una tendencia de cambio imparable en los últimos años que incluso parece haberse acelerado. Si en 2009 un 50,1 % de las bodas fueron oficadas por un funcionario, en el primer semestre del pasado año eran ya casi 64 de cada cien, una cifra similar a la media española. Y es que ya son mayoritarias en las cuatro provincias, mientras que en el cojunto de 2009 las religiosas aún ganaron en Ourense y Lugo.

Esta última sigue siendo la que conserva en mayor medida la tradición del enlace católico, pero los no religiosos han avanzado tanto que son ya más del 59% del total. En Ourense se acercan al 64%, en Pontevedra representan el 64,4 y en A coruña, casi el 67 %.

Otra tendencia común a las cuatro provincias es la del descenso de los nuevos matrimonios. En el primer semestre de 2010 se celebraron 3.700, mientras que en ese período de 2009 se superaron los 3.900.

Casarse por la iglesia ya no está de moda...

Durante el primer semestre de 2010, más de la mitad de las uniones que se celebraron en la provincia fueron laicas · Los enlaces católicos pierden el liderazgo y bajan del 53 al 47% en apenas un año.

Fuente: Granadahoy.com
Autor: S.V. / Granada
Fecha de publicación: 30/01/2011
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Casarse no está de moda. Quizá por la crisis y lo que cuesta organizar una boda, quizá por el cambio de mentalidad de los jóvenes o quizá por el aumento de los solteros, lo que es cierto es que cada año se celebran menos bodas.

Pero los que aún deciden casarse han dado un vuelco a las estadísticas y en la provincia de Granada por primera vez se celebran más matrimonios civiles que religiosos.

Según las diferentes estadísticas y registros de enlaces, las uniones por la religión católica en la provincia han pasado de suponer un 53% durante el primer semestre de 2009 al 47,2% registrado durante los primeros seis meses del año pasado. Una caída que contrasta con el repunte de los enlaces exclusivamente civiles, que han pasado de suponer el 45% al 51,9 en el primer semestre del año pasado, según los datos extraídos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Instituto de Estadística de Andalucía (IEA).

De enero a junio de 2010 se celebraron en la provincia de Granada un total de 1.248 matrimonios según la estadística de Movimiento Natural de la población actualizada por el INE esta semana. En este primer semestre del pasado año, junio fue el mes con más bodas (410) y enero el que menos (88).

Del total de enlaces celebrados, 648 fueron solo civiles (51,9%), 590 se celebraron según la religión católica (47,2%) y cinco correspondieron a otras religiones. Unos datos que contrastan con los del mismo periodo de 2009. Según el IEA, en esos seis meses se celebraron 1.419 enlaces, 171 uniones menos en apenas un año. De estos, 764 fueron católicos (53,8%), 649 sólo civiles (45%) y seis de otras religiones.

Con estos datos, y si se sigue la tendencia, las bodas civiles ganan terreno y se imponen a los matrimonios por la Iglesia.

En España la cifra de matrimonios eclesiásticos también ha bajado mucho en el último año, lo que ha hecho que la Iglesia responda ya a esta tendencia social de apuesta por las parejas de hecho, los matrimonios civiles o simplemente la ausencia de 'contrato' entre las partes.

El propio portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, sorprendió hace unos días declarando que el matrimonio civil "a los tres meses puede ser disuelto por cualquiera de las partes, sin dar ninguna razón. Es decir: es un contrato mucho más leve que contratar un servicio telefónico o de telefonía móvil, que usted tiene muchas dificultades para rescindirlo, para celebrar uno nuevo", dijo. Además, se quejó de que los matrimonios civiles "se pueden repetir cada tres meses. Es decir: cuatro veces en un año y, en cambio, los canónicos son para toda la vida". Unas declaraciones no exentas de polémica y de reacciones.

Pero lo que está claro son los números y los expedientes de matrimonios religiosos han descendido casi siete puntos porcentuales comparando el primer semestre de 2010 con el de 2009 y por primera vez se celebran en la provincia de Granada más matrimonios civiles (en juzgados, ayuntamientos u otras ceremonias laicas) que dentro de una iglesia.

martes, 2 de noviembre de 2010

Los matrimonios civiles desbancan a los religiosos

Las uniones laicas superaron por primera vez el año pasado a las oficiadas ante el altar.

Fuente: Público.es
Autor: Daniel Ayllón y Paula Díaz
Fecha de publicación: 01/11/2010
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Por primera vez en la historia de España, el año pasado el número de matrimonios civiles superó al de los celebrados por el rito católico. En total, 94.993 parejas acudieron a los juzgados para oficiar su enlace. Ante los altares, la cifra se quedó en 80.174. Lejos están los 163.636 matrimonios que selló la Iglesia en el año 2000, cuando se registró la cifra más alta desde que el Instituto Nacional de Estadística (INE) empezó a contabilizarlos en 1996.
La caída total nacional de los enlaces religiosos en los últimos 14 años ha sido del 46%, frente al incremento de uniones laicas del 112%.
En 2009, hubo 94.993 bodas civiles, frente a las 80.174 católicas
El desplome del número de bodas católicas ha sido dispar a lo largo del territorio español. En las grandes capitales y algunas regiones costeras (Catalunya, País Valencià, Balears y Canarias) es donde los ritos religiosos han sufrido un desplome más severo [ver el mapa inferior de esta página].
"La caída coincide con las provincias con una mayor proporción de inmigrantes", apunta el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid Gerardo Meilo, que añade un segundo factor para explicar el cambio: el grado de urbanización.

Menor presión social
La única provincia donde aumentaron los "sí quiero" ante la cruz fue Segovia
En provincias como Madrid o Barcelona, las áreas metropolitanas de las capitales han crecido mucho más que las ciudades en otras provincias, donde la población rural tiene más peso. "En las ciudades hay más individualización, y llama menos la atención que las parejas no se casen por la Iglesia. La presión social de vecinos y conocidos es inferior a la de los pueblos pequeños", analiza el sociólogo.
Los barceloneses son los que más han dejado de oficiar sus enlaces religiosos: un 72% menos que en 1996, al pasar de los 16.582 a 4.598, en el año 2009. De hecho, han perdido el segundo lugar en el ránking de ciudades con más matrimonios católicos. El año pasado, le superó Sevilla (4.998 bodas), a pesar de que, en la capital andaluza, las uniones laicas representan ya el 39% del total, frente al 17% de 1996.
La caída del 54% en Madrid (ha pasado de celebrar 18.835 bodas eclesiásticas a 8.614) no le ha impedido mantener el primer puesto de la tabla. Las Palmas de Gran Canaria(-63%), Santa Cruz de Tenerife (-61%), Tarragona (-59%) y Valencia (-57%) también han protagonizado importantes descensos.

El interior, más conservador
En el polo opuesto se encuentran las provincias del interior, donde los descensos han sido más moderados. Son los casos de Palencia, Salamanca, Ávila, Toledo, Badajoz, Jaén o Cantabria, donde las parejas se resisten a abandonar el rito religioso tradicional que, durante siglos, ofició todos los matrimonios del país. Aún así, el catolicismo ha perdido protagonismo en todas ellas. La única provincia donde aumentaron los "sí quiero" ante el crucifijo fueSegovia, con un 11%.
Ahora se casan los hijos de parejas que subieron al altar por presión social
"La identificación de los españoles con el catolicismo se está convirtiendo en algo más cultural que religioso", explica el sociólogo Meilo. A pesar de la pérdida de religiosidad en la vida privada, este experto asegura que, ahora, "muchas parejas buscan simplemente el aspecto ritual".
"Antes, aunque no creyeran en Dios, la ceremonia religiosa era lo que daba sentido al proyecto, porque siempre había estado presente en los grandes momentos de la vida. Una vez que las uniones civiles son más frecuentes, el rito deja de tener importancia", añade elcatedrático.

Tres décadas de cambio
"Estos datos confirman la consolidación de un cambio en la sociedad española que comenzó a gestarse en la década de 1980", agrega por su parte Minerva Donald, socióloga y profesora de la Universidad Complutense de Madrid. La tendencia que comenzaron hace 30 años unas pocas parejas "se ha consolidado y es muy difícil que se vuelva atrás", asegura la socióloga. "No es que la gente no crea en Dios, sino que se toman la religión católica de otra manera", añade.
Al mismo tiempo que han caído las uniones eclesiásticas, las civiles han crecido en todas las provincias. Aquí sí, sin excepción. El caso más llamativo ha sido Guadalajara, donde han aumentado un 521%. Otras provincias del entorno de Madrid que también destacan en esta tendencia son Ávila y Toledo, con un 403% y un 347%, respectivamente, así como Burgos, Cuenca, Girona, Lleida, Segovia y Teruel, que superan el 200%.
"Ahora se casan los hijos de aquellas parejas que lo hicieron por la Iglesia por presión familiar o por el qué dirán. Hoy, el matrimonio ya no tiene el mismo significado y los que se casan, lo hacen porque quieren y como quieren", aclara Donald.

domingo, 17 de octubre de 2010

Las bodas civiles suben en Navarra un 4,3 % mientras continúa el declive de las religiosas

En 2009 hubo 1.369 uniones en los juzgados y ayuntamientos frente a 1.145 en iglesias

Fuente: Noticias de Navarra
Autor: M. González
Fecha de publicación: 13/10/2010

Las bodas civiles en Navarra adquieren cada vez más auge en detrimento de las religiosas. El pasado año se celebraron 1.369 uniones civiles en la Comunidad Foral, un 4,3% más que el año anterior, frente a las 1.145 cuya forma de celebración se atuvo al rito católico, un 3,6% menos que en 2008. Así lo indican los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística, que constatan cómo la cifra total de matrimonios en Navarra, 2.517, cayó algo más de un 6% en el mismo periodo de tiempo. Asimismo, se celebraron tres bodas de otras confesiones, un cifra que no guarda proporción con el número de inmigrantes en Navarra, lo que indica que estos emigran con el proyecto de reagrupar a su familia posteriormente y a que los solteros vuelven a sus países para casarse.
Los datos del INE apuntan al mantenimiento de una tendencia que ya se constaba en 2008, el mayor número de bodas celebradas en juzgados y ayuntamientos que en iglesias. Así, el pasado año las bodas civiles supusieron el 54,3% del total, frente al 45,4% de las católicas. No fue 2009, sin embargo, el primer año en que los matrimonio civiles superaban a los religiosos, como si sucedió en el Estado, ya que en 2008 ocurrió idéntico fenómeno, sin embargo la brecha entre ambos tipos de uniones va aumentado con los años como lo prueba el hecho de que en 2008 las bodas civiles fueran el 50% del total y las católicas el 49%.
bodas más baratas Las celebraciones civiles han ido ganando terreno poco a poco, al igual que lo hacen, aunque de forma mucho más lenta, las de otras confesiones, sólo tres en 2009 frente a la única celebración del año anterior. Las causas de este decaimiento de los matrimonios católicos son dos, según los expertos, el proceso general de secularización y la crisis económica, que invita a las parejas a optar por el ritual civil, más barato que el religioso.
"La diferencia en los números con relación a la encuesta anteriormente publicada por el INE es más producto de la crisis, igual que ha ocurrido con los accidentes de trabajo. Estos han bajado del orden del 12% y curiosamente es porque la gente que estaba más expuesta a trabajos malos ha perdido su puesto por la crisis", explica a este respecto Josetxo Beriáin, catedrático de Sociología de la UPNA. "Aun teniendo en cuenta el efecto de la secularización del matrimonio, que es indudable, la causa principal la crisis", insiste.
Para Beriáin, las recesiones económicas afectan directamente a las estructuras sociales. "Desde comienzos del siglo pasado hasta nosotros se dice que en época de crisis aumenta la desestructuración social, en buena medida se producen más suicidios, crisis matrimoniales... afecta a todo y no sólo a los que se quedan en el paro sino también a los que, conservando su trabajo, ven que la sociedad está afectada y tiene debilidades estructurales. Esto provoca que cunda el pesimismo, como se ve en el aumento de las visitas a los psiquiatras y psicólogos". Este decaimiento se traduce, según el sociólogo, en una mayor inquietud en las personas a la hora de emprender proyectos importantes como el matrimonio, lo que explicaría el descenso en el número de bodas y también la apuesta por ceremonias más baratas. "Las personas tienen más temor a iniciar proyectos vitales de envergadura. Cuando la situación económica no es muy boyante sino lo contrario, se retraen y si el matrimonio eclesiástico resulta más caro tienden a reducir gastos, pero no creo que ello esté relacionado con la bajada de la creencia o con que la gente haya experimentado súbitamente y en muy pocos años un proceso de secularización que les lleve a acudir a la boda civil".
divorcios En opinión de Beriáin, la situación es coyuntural. "Los datos volverán a igualarse cuando la situación mejore porque no ha sucedido nada en el ámbito religioso que haga cambiar drásticamente a la gente", apunta tras reconocer que la tendencia de las bodas religiosas es descendente. "El declive es sostenido pero no para afirmar con rotundidad que la gente experimenta una indiferencia religiosa avanzada y deja la Iglesia y acude al juzgado, la razón fundamental es de coyuntura aun manteniéndose esta tendencia secularizadora de otros años, que también, al igual que la crisis, está presente en las tasas de divorcio".

Los matrimonios civiles duplican a los religiosos católicos en Balears

Las Islas son una de las comunidades con más proporción de uniones no confesionales

Fuente: Última hora
Autor: M. Juncosa
Fecha de publicación: 12/10/2010

Los matrimonios civiles duplican a los religiosos oficiados bajo el rito católico en Balears, lo que sitúa a las Islas como una de las comunidades autónomas con mayor proporción de uniones aconfesionales, según indica la estadística del Movimiento Natural de Población elaborada por del Instituto Nacional de Estadística, INE.
En concreto, a lo largo del año pasado se celebraron un total de 4.349 matrimonios en las Islas, de los que 2.972 fueron exclusivamente civiles, 1.356 oficiaron según la religión católica, mientras que 21 fueron celebras de acuerdo con otro rito religioso no católico.
A modo comparativo, en el conjunto de España se oficiaron en el año 2009 un total de 175.952 matrimonios, de lo que 94.993 fueron civiles, 80.174 católicos y los 785 restantes correspondieron a otras religiones, de acuerdo con los datos del INE.
En relación al año precedente, el número de matrimonios se incrementó en las Islas un 5,1 por ciento, al pasar de los 4.138 de uniones registradas en el año 2008 a las 4.349 del año pasado.

Matrimonio Gay
La estadística del Movimiento Natural de la población elaborada por el Instituto Nacional de Estadística también pone de manifiesto que de los 4.349 matrimonios celebrados en 2009 en Balears, en 4.207 casos los contrayentes eran personas de diferente sexto, mientras que las 142 uniones restantes correspondieren a homosexuales o de lesbianas.
En concreto, en 2009 se celebraron en las Islas un total de 96 matrimonios entre varones y 46 entre mujeres.

Las bodas civiles superan ya a las religiosas en A Coruña y Pontevedra

De los 9.047 matrimonios contraídos en la comunidad en el 2009, 4.689 se realizaron en un juzgado o casa consistorial
Fuente: La voz de Galicia
Autor: Ó. Veloso/ L. de la Torre
Fecha de publicación: 17/07/2010
El «sí quiero» ya no se da de forma mayoritaria en los altares. Las parejas gallegas han cambiado en el último año el camino hacia la vicaría por la casa consistorial. Es lo que se desprende de los últimos datos del 2009 proporcionados ayer por el Instituto Galego de Estatística (IGE), elaborados a partir del estudio anual que realiza el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El número total de enlaces matrimoniales contabilizados en Galicia se situó el año pasado en 9.047. De estos, 4.689 se realizaron ante un juzgado o casa consistorial y 4.267 de forma canónica. El resto de enlaces computados se corresponden a uniones de otras religiones.
A la luz de estos datos se aprecia un cambio de tendencia que ocurre por vez primera en la comunidad gallega. Sin embargo, esta dinámica no se produjo del mismo modo en las cuatro provincias. A Coruña computó 2.262 bodas civiles frente a 2.028 religiosas, mientras que en Pontevedra, 1.509 se realizaron en un juzgado y 1.246 en una iglesia. La situación es distinta en las provincias del interior de Galicia. En la última década, Lugo y Ourense han ido acumulando más celebraciones civiles, aunque estas todavía no llegan a superar a los enlaces eclesiásticos. Esa diferencia que inclina la balanza la marcan 58 parejas lucenses y 24 ourensanas que decidieron sellar su compromiso frente a un párroco.

Grandes ciudades
Los novios que más apostaron por una unión de tipo civil han sido los coruñeses. En concreto, fueron 577 parejas, de las mil que contrajeron matrimonio, las que acudieron a los juzgados o casas consistoriales del Concello herculino. Le siguen los vigueses y los lucenses con 516 y 208 enlaces no religiosos respectivamente. En las últimas posiciones se encuentran los Concellos de Santiago de Compostela, Ourense, Ferrol y Pontevedra. En estos siete grandes municipios de Galicia, las uniones por el juzgado superan con creces a las eclesiásticas, a excepción de Santiago y Lugo por una diferencia de cinco y siete parejas, respectivamente.

Nueva estructura social
Este cambio de tendencia sociológica no es exclusivo de Galicia, sino que también se da a nivel nacional. «Es un síntoma claro de un proceso de secularización muy fuerte acompañado de un rechazo de la cultura del deber», explica Miguel Cancio, profesor de Sociología de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Este docente matiza que la religión forma parte de ese tipo de cultura y que se aprecia, en este sentido, un rechazo frontal hacia ella por parte de la población.
El profesor Cancio sostiene que «el Estado, los medios de comunicación, los partidos políticos o los sindicatos tienen más influencia que la religión». Este es un factor que, desde su punto de vista, influye en la nueva vertebración de la estructura social.
Otra perspectiva es la que ofrece la catedrática de Sociología de la Universidade da Coruña (UDC) Amparo Almarcha. Esta socióloga apunta que este fenómeno tiene mucho que ver con la estructura social de Galicia, más tradicional en el interior. Explica, además, que un factor determinante es el económico, «ya que las ceremonias civiles son más asequibles y se adscriben a las posibilidades económicas de muchas más personas». Almarcha considera igualmente que la población gallega realiza un enlace de tipo religioso, «no tanto por convicción sino porque es más espectacular».

Respuesta del clero
Fuentes del Arzobispado de Santiago de Compostela, consultadas ayer por La Voz, aseguraron que la Archidiócesis «no se va a pronunciar sobre este tema, al considerar que las cifras son parte de un estudio que arroja una tendencia sociológica de la comunidad».